Matriculación Obligatoria en Santa Fe
Resulta difícil de entender que se intente regular el ejercicio de la actividad informática, sobre todo porque es una ciencia interdisciplinaria. En ella participan físicos, matemáticos, artistas, etc. Todos ellos aporta su grano de arena y el resultado es evidente, es un éxito.
La informática solo tiene un par de décadas de existencia y revolucionó nuestra forma de vida. Hoy que se habla de romper la brecha digital y llevar la informática a todos, que surgen proyectos como OLPC (One Laptop Per Child) o similares que pretenden diseñar computadoras de bajo costo para poder llevar la informática a sectores de menores recursos.
En medio de esta vorágine de información y conocimiento, un grupo de personas se creen con el suficiente derecho como para pisotear a toda la sociedad. Porque sancionar esta ley es inmoral, impide el libre intercambio de conocimientos entre los ciudadanos. Ningún pedagogo podrá diseñar software para enseñar a leer a los niños, ningún matemático podrá enseñar su ciencia por medio de la informática, etc. Programar dejará de ser una forma libre de expresión y pasará a ser un ejercicio que solamente podrá ejercer un grupo selecto de personas que se diferencian del resto por tener un título universitario en informática y pagar una matricula. Todos los demás quedan excluidos de colaborar con la comunidad.
Aquellos que fueron elegidos por el pueblo para representarlos y levantaron su mano aprobando este proyecto de Ley demuestran una vez más la falta de compromiso con la ciudadanía, la falta de criterio propio y de conocimiento de la realidad en que viven. Y aquellos profesionales que egresaron de universidades públicas y hoy están a favor de la matriculación obligatoria dan la espalda a la sociedad que pago su educación. Hoy ellos dicen “para programar hay que tener matricula, para tener matricula hay que cumplir una serie de requisitos” Buscan que se sancione una Ley que solo les permita a ellos participar de la actividad informática y apoderarse del mercado laboral, olvidándose del resto del mundo que está a su alrededor.
Ellos se auto otorgan la autoridad de decidir quién tiene derecho a trabajar en informática y quien no… estás personas se acuerdan que vivimos en una democracia? Sin embargo cuando se les entrevista dicen que no es tan así, que nadie se quedará sin trabajo, que no afectara al software libre y que solo se pretende darle un marco de legalidad al ejercicio de la profesión informática. Si pregonan estos principios ¿por qué el proyecto de ley dice todo lo contrario? Por ejemplo, el artículo 9 de dicho proyecto de ley tiene 17 incisos en los cuales se cubre casi el 100% de las tareas que se pueden realizar con una computadora o aparato electrónico. Merecen especial atención los siguientes incisos:
“4) Relevar y analizar los procesos funcionales de una organización, con la finalidad de diseñar sus sistemas informáticos asociados.”
Eso quiere decir que si una centra nuclear quiere diseñar un sistema informático de cualquier tipo, ya sea de recursos humanos o el sistema de control de enfriamiento del material radiactivo, deberá ser un informático quien lleve adelante el relevamiento y diseñe el sistema. Un licenciado en sistemas, por nombrar un título y sin querer ser despectivo, ¿estará más capacitado que un físico o un ingeniero nuclear para llevar adelante esta tarea?
“14) Participar en ámbitos públicos o privados en tareas vinculadas con el desarrollo, difusión y supervisión de las actividades relacionadas con la informática.
15) Desempeñar cargos, funciones, comisiones o empleos dependientes de organismos oficiales, privados o mixtos para cuya designación se requiera estar habilitado en Ciencias Informáticas, o para los que se requieran conocimientos propios de la profesión.”
Esos artículos se contradicen con el discurso de los defensores de la matriculación obligatoria. Acá los docentes que enseñan informática, los egresados colegios secundarios con especialización en informática, los diseñadores de páginas web dinámicas, los profesionales que para agilizar sus actividades desarrollaron sus propios sistemas (y que les han sido útiles) y un largo etc, de la noche a la mañana estarán violando la ley por “ejercicio ilegal de la profesión informática” y deberán dejar paso a los verdaderos “profesionales”.
Si la meta de los impulsores de esta ley es buscar la excelencia entre sus asociados y darle un marco de ética a la “profesión informática”, si no buscan crear desempleo y sus motivaciones son leales y no viciadas de intereses de poder, que modifiquen la ley y creen una matriculación libre. Que quien piense igual que ellos y esté dispuesto a pagar mensualmente la cuota de socio que lo haga. Que quede a criterio de las empresas o gobiernos contratar a un matriculado o no, pero que no se impongan requisitos que a simple vista están basados en criterios autoritarios y despotas.
¿Qué sentido tiene crear leyes que no podrán ser aplicadas? ¿Qué harán las empresas que contratan estudiantes universitarios porque ven el potencial que tienen?, a las luces de este proyecto de ley deberán esperar a que terminen la carrera para contratarlos o actuar al margen de la ley.
